Seguramente has escuchado sobre la fontanería y es que es una palabra muy común y utilizada en desazolves y fosas sépticas. A continuación, te contamos de que se trata.
La fontanería es todo el conjunto de tuberías, se encarga de transportar los fluidos de un lado a otro y se conforma por diferentes elementos que hacen que el sistema funcione de manera óptima. Es importante que cuente con elementos que ayuden a proveer el agua a través de una conexión entre la red pública y la instalación interna, esto consiste en tener una llave de registro antes de entrar a las instalaciones comunes y otra dentro, que se encargara de cortar el suministro en caso de algún desperfecto, esta se llama llave de paso. Además, cuenta con un contador o medidor, el cual sirve para controlar y tener un registro del consumo total.
Existen varios tipos de fontanería, entre las más conocidas son las de acero galvanizado y tuberías de cobre, son fabricados según su uso y la instalación que se vaya a utilizar.
Para las instalaciones internas es más común utilizar tuberías de polipropileno, las cuales soportan hasta 90 grados centígrados y tuberías de polietileno flexibles, aunque son menos resistentes en cuanto a dureza.