Las aguas negras o
aguas residuales son generadas en las casas, en locales comerciales, hospitales, zonas agrícolas y diferentes industrias. Existe una gran variedad de
medios de depuración para estos residuos, sin embargo, lo más común es que sean llevadas a través de tuberías hasta una
planta de tratamiento.
El proceso de
tratamiento de aguas residuales (depuración) se encarga de remover los
contaminantes del agua. Si bien, este elemento se descontamina por si misma a través de
filtros y medios naturales, esto puede tardar mucho tiempo. Las plantas de tratamiento de
aguas residuales
aceleran estos procesos.
En realidad, estas aguas deben pasar a través de una serie de procesos físicos y químicos, para
eliminar los contaminantes
presentes. De esta manera podemos utilizar nuevamente el agua en diferentes actividades como la agricultura o en industrias.
Existen tres tratamientos principales para las aguas residuales:
Primario: Consiste en la separación de sólidos
Secundario: Es el tratamiento biológico para degradar la materia orgánica y reducir los niveles de DQO, DBO y oxígeno consumido
Terciario: Microfiltración y desinfección